Proyecto Takesi

Notas sobre el camino inkaico del Takesi

Para estudiar un camino inkaico es menester referirse a la valiosa información que ya se tiene sobre el argumento. En este apartado quisiera recordar la lección de Hyslop, que comprende muchas otras y que abrió la vía a una metodología realmente arqueológica del estudio de caminos prehispánicos en la región andina. Su obra "QHAPAQÑAN EL SISTEMA VIAL INKAICO" queda todavía básica. Hemos planeado en la presente investigación referirnos a esta metodología y seguir las huellas de Hyslop para entender la función de los caminos y de los sitios asociados, teniendo en cuenta las sociedades que los construyeron y utilizaron y el medio ambiente en que se desarrollaron los caminos.

Así nuestro propósito es de ubicar el Camino del valle de Takesi, a la luz de nuestras prospecciones y excavaciones, en el marco general de la organización imperial inkaica. Pero no solamente inkaica, ya que algunas evidencias arqueológicas del valle demuestran una presencia anterior a aquellos. Aunque estos elementos preinkaicos (hablamos de los señoríos aymara del XIII-XIV siglo d. C.), que ocupaban los valles orientales de Bolivia, sean muy poco documentados hasta el momento.

La red vial inkaica era el verdadero ‘sistema venoso’ del estado imperial:

“Dado que la riqueza del Imperio estaba basada en su acceso a la mano de obra (Murra, 1980), uno podría considerar al sistema vial inkaico como una vasta red destinada a la obtención, administración, movilización y protección de esta mano de obra” (pág. 92).


Los Inkas construyeron (o re-construyeron) rutas en las vertientes orientales de los Andes (óp. cit. , pág. 44) que llevaban a santuarios, fortalezas, puestos de avanzada y que
;

“se dirigían directamente hacia zonas densamente pobladas o hacia aquellas zonas que tuvieran un potencial agrícola y/o pastoril considerable”
(Pág. 92).

Pensamos que el valle del Takesi ofresca como elementos que pudieran ser atractivos para los Inkas, importantes productos agrícolas (antes todos la coca), madera, miel y recursos mineros
(sobretodo estaño). También el pueblo de Yanacachi, hubiera podido ser un centro importante ya antes de la llegada de los Inkas, ya que los arqueólogos han encontrado en su territorio abundante evidencia de cerámica y arquitectura preinkaicas. Los mismos Inkas fundaron en Yanacachi la así llamada, por Calancha "Universidad de la idolatría" (Teresa Gisbert 1991). Esto hacía de Yanacachi un lugar de culto y sepultura muy importante.

Otro factor que nos hace pensar en la preexistencia de Yanacachi a la llegada de los Inkas, son ciertas características que comparte con los otros centros de la región, todos con topónimos ayamara. Los grandes asentamientos de los Yungas están todos construidos en lugares elevados, con posición de control de vastas zonas y, factor muy sugestivo, los pueblos se miran todos uno al otro, creando una red imaginaria que los une, quizás por cuestiones defensivas y de control del territorio. Además todos están conectados entre sí por caminos principales.

“Uno de los factores preinkaicos determinantes para la ubicación de un camino inkaico lo constituye el patrón de asentamiento regional” (Pág. 96)
.

La importancia de la zona se deduce también del cuidado y de la majestuosidad con que los Inkas construyeron el camino del Takesi, que por eso debía servir para el traslado de grandes cantidades de gente y productos.


Hyslop consideró varios factores que afectan la naturaleza física de los caminos antiguos, hasta preinkaicos:

  • El medio ambiente, que tiene profundo efecto sobre la ingeniería, la cual está siempre íntimamente relacionada con él 
  • La cantidad de trafico 
  • La mano de obra disponible para su construcción y mantenimiento.
Pensamos que la región fuera mucho más poblada antes de la colonia, esto debido a la presencia de muchos sitios pequeños y a la evidencia de una actividad agrícola mayor considerando los muchos andenes y takanas abandonados documentados durante las prospecciones. Al estado actual de la investigación no podemos cuantificar estas hipótesis.

[1] John Hyslop, QHAPAQÑAN EL SISTEMA VIAL INKAICO, Instituto Andino de Estudios Arqueológicos, Petróleos del Perú, Lima. Me refiero aquí a la edición en castellano de 1992.

"El camino precolombino de Takesi a la Chojlla' tuvo el rol de conectar el Atiplano con los Yungas, en cuyos cañones se producia y se cultiva todavia la coca y donde ademas se podia conseguir frutos subtropicales destinados a la alimentación, madera para el envigado de techos y bambú para la manufactura de instrumentos musicales de viento (...) el empedrado de la calzada de Takesi fue ejecutado para transitarlo en toda estación, inclusive en la temporada de lluvias. Señal nítida de la importancia que se le adjudicaba y del volumen de carga que pasaba por allá" (Pág. 8).

"Este camino de La Paz hasta los Yungas por Palca y Takesi es importante porque ha sido una ruta mayor durante muchos periodos de la historia de Bolivia. Queda por resolver el problema de como era importante y exactamente para quienes lo fue, cual era la relación entre esta via y otras, y en que periodos" (Pág. 27).

De Stothert Stockman Karen, 1967, Pre-Colonial Highways of Bolivia. Part I: The La Paz-Yungas Route Via Palca, Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, Publicación Nº 17, La Paz. 


Camino de Takesi bordeando la laguna Lorocota


Aquí se pueden mirar las diferentes soluciones de ingeniería de las aguas aplicadas por los Incas: canaletas  transversales abiertas; alcantarillas subterráneas, que forman a menudo pequeñas cascadas que vierten sus aguas en otros canales más abajo; líneas de piedras sobresalientes que rompen el flujo del agua, etc.











Por la tarde llegamos a un lugar de descanso (a unos 3,5 Km. del puente sobre el Río Takesi), que es una plazoleta panorámica al lado del camino, delimitada por un bajo muro que sirve de protección y de asiento. Nos quedamos un ratito a mirar el paisaje estupendo mientras entre las cumbres deambulaban las nubes.





El camino en este tramo cruza una pendiente muy fuerte y por eso resulta muy estrecho y con altos muros de contención por la parte de abajo. En un punto en particular, encontramos la única evidencia de camino tallado directamente en la roca, con largas series de graderías. Allá donde se hacía necesario, a la construcción por medio del tallado se añadieron piedras para dar forma más cómoda al camino.











El puente sobre el Río Kimsa Chata. Es un puente con bajos estribos de piedra y con la pasarela de troncos de madera, revestidos de tierra y vegetales. Puentes de este tipo están descritos por Hyslop como estructuras existentes ya en los tiempos prehispánicos.
















RASGOS DE CONSTRUCCIÓN DEL CAMINO

Se apuntaron los rasgos sobresalientes de la construcción del camino, para establecer patrones de construcción, con el objetivo de identificar las técnicas inkas y aquellas locales. 



Pavimento:

La característica del pavimento es una de las primeras en desaparecer con el paso del tiempo. En nuestro camino se conserva en ciertos tramos habiendo otros sin pavimento, ya sea por erosión causada por el agua o por estar debajo del sedimento.

Existen diferentes tipos de pavimento en la ruta:
  1. Con piedras redondeadas planas de tamaño mediano colocadas de forma horizontal con respecto a sus dimensiones y formas. Este rasgo se encuentra en las altas cotas donde menor es la acción destructora del agua y de las raíces de los arboles ausentes a estas alturas. En cuanto al material de construcción se nota utilización de granito, material que constituye el macizo del Mururata. 
  2. Con piedras redondeadas planas grandes, e intercaladas con vegetación que afirma el pavimento. 
  3. Con piedras alargadas medias colocadas de forma vertical, vale decir enclavadas en el terreno. Este rasgo es típico de la zona de ceja, donde abunda la lutita que ofrece piedras-lajas útiles para este tipo de construcción. Quizás este patrón sea de origen local y no inka.
    Otros rasgos se encuentran en todo el recorrido, como son: piedras de mayor tamaño para formar los bordes del pavimento, líneas directrices medianas. 

    El pavimento ya es visible en la ruta a los 4.230 m.s.n.m. después de aprox. 15 km. del pueblo de Choquekota.

    Drenaje:


    La primera alcantarilla documentada se encuentra en el área de Choquekota a 4.047 m.s.n.m. y es posible verla gracias a una excavación reciente en el camino. El tipo de la alcantarilla es un modelo que se presenta a lo largo de toda la ruta. La alcantarilla está construida con bloques de piedras cuadrangulares tanto en la base como la cubierta y las paredes, teniendo una forma cuadrangular que atraviesa el camino desaguando las aguas de un borde al otro.

    Otras soluciones para el control del agua son las canaletas de superficie, líneas de piedras sobresalientes del pavimento, canales laterales y en zona de Yungas las piedras del pavimento puestas como la espina dorsal del pez, que facilitan el escurrir del agua hacia los lados.

    Puentes:


    La mayoría de las pasarelas de los puentes originarios son inexistentes en cuanto de material vegetal desaparecido. En algunos casos (donde es difícil el cruce del río), han sido reemplazados por otras modernas, sea de cemento que de troncos y vegetales. Donde se encuentran ríos pequeños el vado se actúa sobre piedras colocadas provisionalmente para facilitar el cruce.

    En el caso de los puentes modernos, se aprecian los estribos originales en piedra de los antiguos puentes, notándose los muros de sostenimiento altos, a veces, hasta 3-4 metros.

    Gradas:

    La elaboración de las gradas para abordar las pendientes se presenta de dos maneras:
    1. Gradas talladas en roca madre
    2. Gradas construidas con piedras canteadas y de recolección
    El primer tipo lo encontramos en sólo un trecho del camino a la altura de la zona de Chima, donde las pendientes de la ladera son muy fuertes y por eso se hacía difícil la construcción del camino con muros de contención rellenados. Efectivamente en estos tramos medimos el ancho menor del camino, hasta 50 cm.

    El segundo tipo se encuentra a lo largo de todo el recorrido, con peldaños más o menos profundos, según la pendiente. En algunos casos las gradas construidas con piedras presentan una línea central directriz, y canales laterales para el drenaje de las aguas.

    En presencia de curvas las gradas están puestas de manera radial, tal que resulten triangulares.

    Desvíos:


    En por lo menos dos ocasiones (una en la última subida a la apacheta cumbre, otra poco después del puente bajo el pueblo de Takesi) el camino se abre en dos brazos, para luego de algunos metros volverse a unir. Quizás para facilitar el tráfico o por razones de reparación de la ruta.

    Muros de protección o delimitación:

    Notamos que los muros de protección aprovechan muchas veces de las grandes rocas naturales presentes en los bordes del camino, que junto a otras piedras colocadas a continuación constituyen la totalidad del muro de protección. En general están construidos totalmente, y su altura varia al variar la pendiente: más fuerte ésta más altos los muros. En algunos casos el ingeniero inka tuvo que proyectar dobles muros de contención, uno arriba del otro.

    Se encuentran en muchos tramos muros de delimitación y protección al viajero, por el lado externo del camino. A menudo estos muros pudieron servir también de asiento para descansar.